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Fiscalía: Hasta amenazas hubo en sobornos del carrusel de contratos

Richard Harris, el abogado de la firma constructora del ex embajador de Colombia en Venezuela, Fernando Marín, no sólo fue quien materializó el soborno por 100 millones de pesos que el ex diplomático ofreció al testigo clave del carrusel de la contratación, sino que sus visitas al apartamento de Emilio Tapia, estuvieron acompañadas de fuertes amenazas, según la Fiscalía General de la Nación.

Según el fiscal del caso, Daniel Hernández, Harris se hacía llamar “La Mano Negra de la organización delincuencial que llevó a Tapia frases intimidatorias como “plata o bala”, señalando que hay un tercero que es quien se encarga de realizar las actividades delictivas en la oficina que éste lidera”.

Siguió leyendo el fiscal: “Yo soy el que hace todos estos temas de sobornos, la mano negra. El único que puede ayudarlo eres tú (Tapia)”, argumentos que llevaron al ente investigador a solicitar medida de aseguramiento intramural por el riesgo que pudiera correr Tapia, quien para este caso es considerado la víctima.

Durante la audiencia, por solicitud de la defensa de Marín, se retiró a la prensa para divulgar un vídeo, que según una versión de El Tiempo, contenía detalles de oferta hasta de 6 millones de dólares y de un coronel retirado que estaría comprometido con los sobornos.

Al corresponderle sustentar por qué Marín debía ser cobijado con detención domiciliaria, el abogado Jaime Lombana señaló que la Fiscalía no logró demostrar con audios o vídeos que hayan existido amenazas en encuentros que iniciaron desde el pasado 21 de mayo.

“Lo que nos corresponde a la interpretación objetiva de esta defensa es que, en mi sentir, no veo la amenaza en cuanto a la reunión, pero mucho más lejana la amenaza porque Fernando Marín desconocía los términos en que iba a hablar el abogado Richard Harris, lo desconocía rotundamente”, expresó Lombana.

El profesional del Derecho agregó que “lo único que sabía (Marín) era que iba a buscar que no lo perjudicara más, esa fue la expresión: que no me perjudique más en el proceso y explica que la empresa está ad portas de cerrar y que todas las obras están paralizadas y que de 250 quedan 50 trabajadores”.

Lombana discrepó de la Fiscalía y argumentó que el ex diplomático no representa peligrosidad por lo que no existe riesgo para la víctima (Emilio Tapia).

La defensa preguntó por qué la Fiscalía no imputó el delito de amenazas y solo lo hizo con el de soborno, por lo que al final el juez consideró que el organismo investigador no logró demostrar sus señalamientos y fueron desestimados.

De tal manera que el Juez Promiscuo Municipal de Puerto Colombia, Daniel Antonio López Mercado, otorgó la detención domiciliaria al ex diplomático, quien aceptó el cargo de soborno en acción penal y mostró arrepentimiento.

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