Nuevo atentado al oleoducto Caño Limón-Coveñas en Norte de Santander

En menos de 24 horas, dos afectaciones al oleoducto Caño Limón Coveñas fueron reportadas por Ecopetrol.  Los hechos, producto de atentados terroristas, se registraron en zona rural del municipio de Tibú en la zona del Catatumbo.

El primer caso fue reportado por la multinacional el pasado sábado en la vereda Guachiman. Allí, la afectación al tubo produjo derrame de crudo y contaminación de varias fuentes hídricas.

El segundo caso se dio a conocer de manera oficial este lunes, cuando en un comunicado, Ecopetrol describió que fue necesario instalar dos barreras de contención para detener el avance del crudo que se derramó sobre el río Tibucito.

Este nuevo caso se presentó en la vereda El Seis y afecto además Pozo Azul, sitio turístico y emblemático de la región.

Ambos casos ya son del conocimiento del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo, la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental (Corponor) y del Ejército Nacional que trabaja desde entonces en asegurar la zona para que ingrese el personal especializado a reparar el daño.

Las autoridades aún no adjudican este hecho a alguno de los grupos que opera en la zona como el ELN, EPL o Disidencias de las Farc.

Por otro lado el alcalde del municipio de Tibú, Norte de Santander, Alberto Escalante, habló en Mañanas BLU de BLU Radio sobre el nuevo atentado que sufrió el oleoducto Caño Limón-Coveñas y las afectaciones que trae este para la población de esa región del país.

“Está cerrada la bocatoma, pero por fortuna tenemos un poso subterráneo que nos permite solventar la situación. Estamos con el comité municipal y con Ecopetrol buscando los mecanismos para disponer a través de carro tanques y disponer el agua para todos los habitantes”, dijo.

Asimismo, Escalante se refirió a los trabajos de Ecopetrol y el Ejército Nacional para solucionar y prevenir el problema de los atentados al oleoducto, pues ya van 14 durante la existencia del mismo.

La situación es que la limpieza del río en la zona de la bocatoma puede durar mucho tiempo. En un análisis a priori se demoraría 20 días para normalizar el servicio. Esperamos hacer un buen cálculo”, mencionó.