Murió Gloria Zea, una institución de la gestión cultural en Colombia

Con el transcurso de los años Gloria Zea pasó de ser un personaje a uno de los símbolos más visibles de la gestión cultural en Colombia. Se confirmó su muerte en la Fundación Cardioinfantil de Bogotá.

En enero de 2016, después de 47 años en el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO), Gloria Zea presentó su renuncia ante una institución que nunca hubiera sido lo que llegó a convertirse si no fuera por ella. Como cualquier protagonista de la vida nacional, Zea suscitó una amplia polémica y agudas controversias. Sin embargo, tanto sus admiradores como sus detractores reconocen que, sin dudas, fue una de las mujeres que más hizo por la cultura en Colombia.

Salió del MAMBO, pero nunca dejó de visitarlo y tampoco dejó de vivir de cerca el arte. Desde la dirección de la Ópera de Colombia, que fundó, se alió con el Teatro Mayor y juntos llevaron a buen puerto varias producciones. Nunca paró. Este miércoles tenía pactado el estreno de Madama Butterfly. 

Su vida fue apasionante, y no solo en el ámbito cultural. Llevó la colección de arte del MAMBO de 80 obras, cuando lo recibió en 1969, a las 3.633 con las cuales lo entregó; gestó, además, la construcción del edificio diseñado por Rogelio Salmona donde hoy se encuentran sus instalaciones.

Como directora de Colcultura, amplió los horizontes culturales de Colombia liderando múltiples restauraciones, como la del Teatro Colón, trayendo la ópera al país e impulsando importantes publicaciones en historia, sociología y literatura. Su larga travesía incluye cómo trajo obras de Pablo Picasso y de Marc Chagall por primera vez al país, cómo Alejandro Obregón era mucho más tímido de lo que parecía, mientras que con el expresidente Alberto Lleras sucedía exactamente lo contrario.

Gloria Zea creció en el hogar de Germán Zea, uno de los prohombres del Partido Liberal en la segunda mitad del siglo XX. Como su padre fue varias veces ministro y embajador, fue una niña privilegiada. Conoció el mundo en su juventud, cuando pocos colombianos podían hacerlo, y creció en una familia que era un punto de encuentro de los poderosos del país.

REDACCIÓN.